sábado 29 de octubre de 2011

Agosto


Lunes 1 de Agosto





Esta ha sido sin duda la peor clase que hemos tenido. En mi experiencia como facilitador de lengua extranjera me he dado cuenta que luego de 4 o 5 clases comienza un período de estancamiento. Lo novedoso empieza a volverse tedioso y la motivación deviene frustración. Pasa que los resultados del aprender idiomas es algo poco tangible e indemostrable hasta ya bastante camino recorrido.. Recuerdo que antes de lanzarme a hablar en hebreo con la gente, me pasaba que me daba vergüenza o no sentía la confianza necesaria para comunicarme. A pesar de que ya acumulaba un vocabulario aceptable y una pronunciación de niño de 2 años, que era bastante, uno no se atreve a hablar. El proceso demora su buen tiempo en aflorar. Y luego de un día para otro te lanzas a parlotear y luego hasta ya piensas en la lengua que te rodea. Sin embargo el caso aquí es diferente, pues estoy enseñando una segunda lengua a un grupo de niños que no tienen muchas posibilidades de ocuparla, sobre todo en el caso de Adam, para quien la adquisición del castellano es una suerte de inversión invisible a futuro.

Que nos pasó? Adam llego a la clase hiper ventilado, luego cuando empezamos se dio cuenta que estaba atrasado en relación al resto de sus compañeros y su sentido competitivo le jugó en contra y se achacó. Luego empezó a molestar y simplemente dejo de participar porque estaba cansado. Yo le dije que si estaba cansado no tenía porque venir y me dijo que no que su mamá lo obligaba a venir igual. Yo le dije que no que mejor se quedara descansando en la casa porque cansado no podía aprender.

Mientras volvimos a jugar al memorice de las frutas y agregamos más frutas. A las niñas les pasé temperas y unas tablas de madera para pintar. Le pedí que utilizaran la forma del triangulo, cuadrado, circulo y planta (tallo hoja) y los colores primarios y que podían formar nuevos colores.

Con Sol dibujamos el mapa de Sur América y los países pero aún no se que podemos trabajar con el mapa aparte de los nombres de los países y colores.

Al final de la clase les pasé unos cubos a los niños para que jugaran y con eso terminamos.

En lo personal me siento inconforme con esta clase ya que no tuve la suficiente intuición para percibir el estado de Adam. Quizá en vez de confrontarlo debí haberlo mimado un poco y invitarlo a descansar antes de que colapsara su humor. No sé, es difícil. Uno puede planear la clase, prepararse bien, pero lo que ocurrirá durante la clase es impredecible. A modo de autocrítica debo admitir que la clase no estuvo bien preparada porque no ofrecí nada novedoso y me dejé caer en la rutina y la comodidad, aunque si bien la rutina es necesaria y la repetición de los conceptos aprendidos es importante, pude haber diseñado una estrategia de emergencia para cuando los planes no funcionen como uno espera. Pero la conclusión es que en educación cuando a alguien lo fuerzan a hacer algo que no quiere hará lo imposible para sabotear dicho hacer, negándose a colaborar y obstaculizando el proceso de los demás estudiantes.

Jueves 4 de Agosto y Lunes 8 de Agosto

Adam no ha venido en las últimas clases y no creo que siga viniendo. Me da lata pero es mejor para él. Su familia lo sobre estimula. Tiene actividades todos los días de la semana, ingles, Castellano, Surf, paseos, taller de arte, entre otras. Es muy competitivo y cuando “pierde” no puede tolerar la frustración y se pone violento, sobre todo con Sol que es su amigo más cercano. Espero que Adam pueda descansar y canalizar sus energías hacia tranquilizar su espíritu.

Pero bien:
Hemos comenzado a trabajar en un proyecto de libro con los niños. Estamos creando un libro en base al cuento “La oruga muy hambrienta” de Eric Carles. La idea es que los niños a través de la creación de su propio libro se motiven a leer y aprenderse el cuento.
Lo primero que hicimos fue buscar una versión del cuento en castellano en video en la web: http://www.youtube.com/watch?v=WcEGU3WM3Q4



Luego transcribimos el texto y lo separamos “página por página”

Luego lo vimos juntos y Mia dijo que conocía el cuento en Hebreo. Luego les pedí que trataran de poner atención en las palabras que ya conocían, cuantas palabra conocían, etc.

Les conté que este cuento era útil para nuestro taller ya que mencionaba frutas, colores, números, comidas, días de la semana, entre otros conceptos.

En seguida les pasé una hoja en blanco y les pedí que eligieran una página del libro y dibujar su propia versión de esta.

Y eso hemos estado en las últimas dos sesiones. Aunque Sol reclama que el cuento es para chicos y se aburre un poco. Pero siempre hay alguien que reclama y está bien, pues ayuda al profe a visualizar las formas de mejorar la gestión de las clases. Le pedí a Sol que nos trajera un cuento de su gusto para desarrollar.

domingo 14 de agosto de 2011

Martes 26 de Julio





Cancelamos la sesión de la semana pasada y la de ayer por el cumpleaños de Adam. Me llamó Mili la madre de Mía y Sol para decirme que los chicos estaban cansados y que solo Mía vendría a clases y bien pues aquí estamos.

Hace un calor espantoso en Tel- Aviv y cuesta pensar y estar. Como que el cuerpo pide cama y descanso y sobre todo aire acondicionado. A las 17:22 cuando llegó Mía ya estaba menos caluroso pero igual.

Hicimos una clase dedicada a los colores y los números de forma transversal. Además hicimos un lindo móvil con plumas y palitos de madera que reciclé de una cortina que encontré en la calle.

Trabajamos la clase de la siguiente manera:
Les presente un juego con formas geométricas de colores: cuadrado rojo, circulo azul, triangulo amarillo. Luego les escribí en la pizarra para que copiaran en sus cuadernos: Rojo, Azul, Amarillo y les dibujé la figura del color correspondiente al lado. Cada palabra escrita en su color obviamente.
Luego volvimos a jugar al memorice de las frutas pero esta vez la clave para llevarse el premio era decir el nombre de la fruta y el color: Manzana verde, Durazno rojo, Melón Naranjo, etc.

Luego comimos frutas (siempre les tengo frutas y agua) y creamos el móvil.



Cuando estoy cansado pienso mucho o me canso más pensando en las pocas ganas que tengo de trabajar y en cuánto preferiría seguir durmiendo, pero cuando me lanzo al trabajo (limpiar el lugar, preparar los materiales, pensar en la clase, servir agua, traer frutas, etc, etc.) todo pasa mejor y una vez terminado me doy cuenta que he disfrutado y que es preferible hacer algo, en este caso el taller, que dejar pasar el tiempo en el aburrimiento.

jueves 28 de julio de 2011

Nuevas Aventuras Piratas

Hola que tal!!

Bueno aquí no más embarcado ya en una nueva aventura Piragógica. Hemos montado un Taller de Castellano como Lengua Extranjera (TAKALE)  para cultivar nuestra lengua materna con los retoños de nuestros amigos sudacas en tierra santa y quien más quiera unírsenos.

Trabajamos en el jardín patio huerta de nuestra casa dos veces por semana en sesiones de 1hora App.
Aquí les dejo unas fotillos y parte de la bitácora del TAKALE.
Besos.





Bitácora


Lunes 11 de Julio

Hoy hemos tenido la primera clase de castellano en el patio de la casa. Han venido Adam y Sol. El padre de Sol es chileno y se llama Boris. A él y a su pareja Mili se les ha ocurrido que yo podría enseñarle castellano a sus hijos, Sol y Mia, y también al amigo de Sol, Adam. Pues bien, quedamos y me hice de valor para comenzar y hoy hemos comenzado.

He planteado las clases como un taller artístico en castellano. La idea es jugar, dibujar, cantar, pintar etc, y tratar de aprender palabras a través de lo inmediato. Les pedí que trajeran frutas, les preparé una agüita de menta y cortamos la fruta, etc. A medida que íbamos hablando les fui presentando los nombres de los objetos que estamos usando en castellano: botella, vaso, agua, frutas.

Luego comenzamos a repetir una frase: Yo me llamo …....... y tú, cómo te llamas.
Hicimos varias rondas y nos preguntamos una y otra vez entre todos la misma pregunta. Yo me llamo...... y tú cómo te llamas?

Luego les pedí que dibujaran y pintaran su autoretrato en un cuaderno que les hice y les regalé para anotar y dibujar lo que necesitemos durante el taller.


Jueves 14 de Julio

El día de hoy vino Mía y no vino Adam (vendrá solamente una vez a la semana). Sol y Ana Maya también participaron.
Nos sentamos nuevamente en el patio y nos servimos frutas y agua. Repasamos lo visto la sesión anterior: Yo me llamo.... y tú, cómo te llamas? Luego creamos un juego de memorice de frutas. Corté cuadraditos de cartón y papel y les pedí a los niños que dibujaran 2 frutas cada uno, dos veces. Mía eligió la ciruela y la frutilla. Sol pera y uva, Ana Maya manzana verde y sandía, yo melón, limón y durazno.

También nombramos palabras que significan lo mismo en hebreo y castellano: menta, limón, melón, música.

Me he dado cuenta que estamos abordando las clases desde 2 lados: desde adentro y desde afuera. Quien soy, como me llamo, qué me gusta, partes de mi cuerpo, etc. es el interior, lo que soy, lo que traigo, lo que llevo. Frutas, percepción del entorno (patio, jardín, calor), colores, formas, tamaños, etc, el exterior, lo que no soy y está conmigo, lo que me acompaña, lo que me guía y motiva.

También hemos cantado dos canciones: Los pollitos dicen -con guitarra- y Las manitos.
He comenzado a practicar Aikido y me ha gustado mucho el método de enseñanza aprendizaje que utilizamos. Mi maestro para explicar un movimiento invita a un compañero y juntos ejecutan el ejercicio, los demás miramos su par de veces y luego imitamos el ejercicio con un compañero.

Como yo soy principiante, los compañeros con que trabajo manejan mejor que yo la técnica, y cada uno me va explicando la forma de realizar el ejercicio. Así yo aprendo de todos mis compañeros los cuales poseen diferentes conocimientos del ejercicio y maneras de ejecutarlo. Esta forma horizontal de transferencia del saber me parece excelente y es lo que pretendo trabajar en mi taller de castellano como segunda lengua para niños. Participan 5 niños incluyendo a mis dos hijos. Ana Maya es la que más castellano sabe y el Emilio el que menos. Luego Sol, Mía y Adam.

Trabajamos de la siguiente manera:
Empiezo así: Yo me llamo Juan, y tú como te llamas?
Repito lenta, pausada y moduladamente.
Le digo a Ana Maya: Yo me llamo Juan, y tu como te llamas?
Ella Dice: Yo me llamo Ana Maya, y tú como te llamas?.- Le dice a Sol. Y Sol a Adam y Adam a Mía y Mía a mi.

Repetimos esta charla y sus variantes una y otra vez hasta que nos aburrimos.

Luego cuando ya asimilamos la frase, agregamos otra palabra:
Hola, Yo me llamo Juan, y tú como te llamas?
Hola, Yo me llamo Sol, y tú como te llamas? o ¿Cómo estás? o ¿Quieres una fruta?

O bien como te llamas tu?, etc, etc, etc.


Otra cosa importante es familiarizarnos con los nombres de las cosas que usamos o que están presentes en cerca. Sillas, Mesa, Agua, Frutas, Lapices, Hojas, Cuadernos, Pegamento, Tijeras, Cartón. Como trabajamos en el jardín quiero darle importancia a nuestras gallinas y la huerta. Vegetales, animales.


Lunes 19 de Julio

Hoy llegaron todos los niños al taller. Jugamos nuevamente al memorice de las frutas y Adam se puso al día rápidamente. A las niñas las invité a hacer trenzas de colores, azul, rojo, amarillo y mientras trenzaban iban memorizando los nombres de los colores.

Luego nos fuimos a jugar a la pelota en castellano. Y jugamos con palabras relacionadas al juego, gol, pelota, arco, arquero, chute, pase, faul, patada, penal, arriba, abajo, palo, etc.
Lo pasamos bien y de a poco vamos agregando más y más palabras al vocabulario.

domingo 26 de junio de 2011

Clara dame un beso



Ahora mismo me está contando las miserias de su vida. De la vida misma. Ama al prójimo como a ti mismo, dijo. ¿Pero en verdad lo hemos intentado? ¿tenemos siquiera la posibilidad de acercarnos a este ideal? Ser bueno, ayudar al prójimo, ponerse en el lugar del otro. Tanta gente que sufre.

Yo no esperaba ser bueno o intentarlo siquiera, más bien me refugio en el automatismo: trabajo, consumo, sobrevivo. Me dedico a mi familia cercana. Me las arreglo bien, no falta nada pero nada sobra. Tampoco consumo tanto. Lo que más comida. Vivo bien, tranquilo, no cargo con ningún pesar. ¿Pero la señora Clarita?

Son las 21:00 y suena el teléfono, que hay una mujer ecuatoriana de 65 años, trabajadora inmigrante, ilegal. Que le han tirado cloro en la cara, que no tiene donde pasar la noche, que no habla el idioma, y que quizá Juan pueda ayudarla... pues que se venga. Pues la voy a buscar al hospital. Pues la recojo con su ojito lleno de pus, secretando el dolor, la injusticia y las consecuencias de una aventura ingrata.

La señora Clara se vino a Israel a buscar trabajo, con sus 65 años y quizá 90 kilos y 100 dólares en los bolsillos. Se consiguió alojamiento hasta que la botaron, luego le salio un trabajo para cuidar a una anciana de noventa. Y la viejita que no habla castellano y Clarita ni un carajo de hebreo. Que la viejita se pasea toda la noche y se levanta de madrugada pidiendo masajes. Clarita ni duerme. Clarita se toma la cabeza, mira hacia el horizonte mientras yo la pienso escribir.

La nuera de la vieja se la lleva los sábados a limpiar la casa, que limpieme esta terraza a pleno sol, sol de infierno, que pase la esponya, que así no se hace, que el cloro se lanza así, así y asimismo se lo derrama en el cuerpo. Clarita sale corriendo, que no exagere que no es pa tanto, Clarita se da a la fuga, milagrosamente cruza la ciudad y llega hasta la embajada de Ecuador a pedir ayuda, que como es ilegal que vaya donde los Médicos por los Derechos Humanos, una tanda de voluntarios que ayudan a la gente, y han sido ellos quienes nos han contactado, hace ya cinco días.

Llamamos a la patrona pa que le pague lo que le debe, la doña se enfurece y dice que no piensa pagarle y que no quiere saber nada de ella ni de nosotros. Que la denunciaremos. Que no le importa la multa que plata es lo que más tiene, que prefiere pagar las consecuencias ante la ley pero no darle un peso a esa mujer. La convencemos y acepta pagarle los días trabajados más no la debida compensación. Pero que no quiere ni vernos ni que la llamemos y que solo a Bety le entregará el dinero y las pertenencias que dejó doña Clarita en su casa. Es Jueves y quedamos pal domingo. Es domingo y dice que no que mañana. Pero mañana Bety termina de trabajar a las 7 de la noche y como diablos lo hacemos...y en eso estamos.

Mientras tanto tenemos que ayudarla a volver a Ecuador. La registramos en el programa de deportación voluntaria de la migra. Dicen que no antes de dos semanas si es que.
Mientras tanto vamos a la Iglesia de los los Santos del último día de Tel Aviv donde nos recibe David el presidente de los Mormones. Y bueno David no se entera de todo en la entrevista con la hermana Clara, pues Clarita quiere que le paguen un pasaje de vuelta a Ecuador, y luego David me cuenta que no es mucho lo que pueden hacer, y yo que esperaba que le dieran albergue y Clarita dinero. Y nos enfrascamos Clarita y yo en una discusión. Le digo que solo la verdad la abrirá las puertas. Ella me mira arrepentida y yo no puedo más.

Luego llamamos a la monja Gloria que le ha conseguido donde pasar unos días, con Sonia, otra clandestina que recién a parido un bebe y su esposo deportado. Que mierdero... yo nunca quise ser bueno. Y lo peor es que nadie quiere escuchar la historia, lo peor es que al final esta señora molesta. Sus hijas en Ecuador no quieren saber nada de ella porque las abandonó. Su hermana en España tampoco, que no puede. Y aquí está Clarita acomodándose...creo que ya se secó esa ropita, dice....busca sus sostenes de dimensiones absurdas. Yo ni me paro a ayudarla. Me pesan las ganas, estoy exhausto del dolor ajeno. No me dan las fuerzas y la paciencia decanta y pronto ya no podré soportarla y me sumaré a la lista de quienes la niegan. Es así. No hay nada que pueda a hacer, aunque lo intento a ratos, intento compadecerla, trato de ponerme en su lugar y todo no es más que intento, la ficción de la empatía, ¡cuanta impotencia Dios mío!

Cuento esto más bien para ayudarme, en un acto de sumo egoísmo intento sostenerme ante la pesadumbre. Como si fuese yo el que sufre, como sí fuese yo el botado, como si la deriva fuese mía me adhiero a estos sentimientos de tristeza ajena, para palear el vacío que genera esta indiferencia y la imposibilidad de solucionar los problemas del mundo.

Cada uno mata a su pato. Quien la mando a venir. Todo tiene su limite. Y pareciera que el problema es mio, como si la víctima fuese yo... ni en pedo. Que desengaño más patético. No estamos preparados para asumir el dolor del otro, tu mi mismo, yo otro tu, somos uno. Pura retórica incompetente, cuando nos llega el momento hacemos lo que podemos, pero se lo enrostramos, inevitablemente le hacemos saber cuanto nos molesta la situación, cuan grande nos queda el poncho para asumir la tarea de entregarnos a un desconocido por el placer de ayudar. Patrañas benditas la solidaridad y la caridad.

Ahora le duele el pecho. Diablos, ¿qué hago, como la ayudo? No encuentro nada mejor que ignorarla, hago como si no estuviera y ella habla y habla y yo escribo su pesar, mi vergüenza. Y la rabia me consume, ¿por qué tanta injusticia, por qué?

Y que nos queda. He hablado con un vecino abogado, me ha dicho que una vez que tengamos el dinero de su sueldo denunciemos a la patrona a la policía, con la esperanza de obtener una compensación, o más bien la merecida revancha. Hacerle pasar un mal rato es todo a lo que aspiro, pues sabemos que esto quedará en nada una vez que Clarita nos deje. Y será entonces cuando podremos mirar con más calma lo sucedido. Por ahora esperar, que pase la tormenta, resignadamente nos consolamos, por algo ha llegado hasta nosotros, debe ser una deuda con el destino o quizá un préstamo –que es lo mismo pero no es igual. A lo mejor alguien de nosotros necesitará ayuda en el futuro, quizá ya nosotros la hemos necesitado en el pasado. Cada cual tiene lo que se merece, las consecuencias de nuestros actos y decisiones se graban en el libro negro de los pasos pisados, ya ni sabemos que esperar, no más seguir, aguantar y sobrellevar el horror de oir el relato del dolor ajeno.

Ya se ha acostado, me siento a su lado, le rasco la cabecita, le pregunto como se siente. Lloramos juntos. Le digo que todo va a salir bien. Gracias mijito me dice... gracias.

Fraseo




0
llueve en el fondo del patio
las gotas revotan en mi frente
vibra mi alma
soy parte del universo

1
estruendos en el cielo caen
resuena la conciencia aterrada
exhausto me incorporo a la totalidad

2
emociones acuosas
erosionan el despertar
luces, vientos, meneos
sueño mi centro

3
Ayer hizo mucho frío
Mañana quizá ya no
Hoy importa poco

4
La niña delira
Hierve el invierno frío
Tararea sus sueños en mi oído

5
si yo fuera otro renunciaría
hastío, cansancio, aburrimiento
si yo fuera otro no sería

6
No es necesario ser grande
basta con ser uno mismo
luego deshacerse

7
vence la cólera y el orgullo
anda, no seas tonto, ríete
todo importa poco

viernes 9 de julio de 2010

Viernes, 10 de Julio

             


              El día recién comienza, es media noche. Ha sido una semana muy linda. El lunes fui al jardín comunitario de Maoz Aviv con al Ana Maya y el Emilio. Llegamos como a las seis de la tarde. Keren me presenta a Homer o Tomer quien me muestra el lugar. Lo recorremos conversando sobre Chile y su situación político social. Nos encontramos con Naama y su madre. Y también la madre de Danel se acerca para saludarme y recordarme que hace unos años dejábamos a nuestros hijos con Mariane, la machi de la sala cuna.
             
              Luego Keren me dejó en las manos de Alone, un hombrecillo muy especial, las mejores manos del jardín. De entrada me enseñó la cama de las frutillas, me dijo que les faltaba un poco de compost al suelo y  me indicó de donde sacarlo, fuimos con Emilio ( amarrados) por el compost y se lo echamos a las frutillas, luego Alone me sorprendió muchísimo, me mostró unas cáscaras de huevo cortadas a la mitad con una ranurita a un costado -son para evitar que los pájaros se coman las frutillas, se las colocamos como una casco. La gracia es que la cáscara del huevo permite el paso del sol necesario para que maduren y nos las cuida de los pájarillos.- Increíble ¡no!. Luego Emilio se puso a llorar y tuvimos que volver a casa para que mamara un ratito. El próxímo lunes volveremos para ver que tal andan las frutillas.

              En el Jardín de Jai cada vez me siento más cómodo.

Jueves 16 de Julio

              Pasan los días como los días pasan. No hay misterio en esto, sin embargo es fascinante el fluir de la vida. Al igual que nuestra huerta, nuestro pequeño Emilio crece. Está sentado a mi lado, en el piso, en su sillita “trampolina” como la llaman acá, esas que vibran pero esta sólo vibra con sus movimientos. Me mira a los ojos, me le  acerco, le tiendo mis manos y le ayudo a coger mis pulgares, trata de levantarse, sus piernecitas no dejan de moverse, quiere salir corriendo, busca su autonomía. Y me pregunto, con cierta implícita certeza, ¿en qué momento de la historia dejamos de nacer autónomos, en qué momento de la historia perdimos nuestra cola?

              Hoy muy temprano me ha llamado la mamá de Ron para contarme que no se siente bien y que no irá al jardín hoy, lo cual significa que no tengo que trabajar... jeje. Sin embargo, desde que Morán comenzó a trabajar con Ron en reemplazo de Maya y Roxana, se me ha hecho más fácil aprender a tratarlo, es decir, a relacionarme con él desde nuestra circunstancia. Moran me ha pedido que le ayude a Ron a tomar decisiones, a jugar con un propósito determinado, a establecer contacto con los ojos usando un lenguaje manual: apuntando a situaciones u objetos, a darle sentido a sus silencios, a dejarle su propio espacio, a ayudarlo a relacionarse con los otros niños del jardín a través del juego interviniendo de la siguiente manera: proponer un juego y retirarme de este al momento en que los niños comiencen a interactuar, luego, cuando el juego decaiga, volver a intervenir para avivar  el juego o proponer uno nuevo. Y en eso estamos, dos días a la semana juego con Ron y los otros niños. Cuando termina el día en el jardín me lo traigo a casa a buscar las llaves del auto para luego ir a dejarlo a su casa. A veces se cruza con la Ana Maya y se alegra mucho, también la hemos ido a buscar al jardín y a dejarlo a su casa juntos después, con la Avital y el Emilio.

              El lunes fuimos otra vez al Jardín comunitario con la Ana Maya y el Emilio. La Ana Maya se puso a jugar de inmediato con dos niños que se encontró ahí. Hicieron una fogata de tierra y viajaron a Australia. Nosotros con Emilio nos sentamos debajo de un árbol a tomar sombra y masajearnos, hasta que se quedó dormido y me puse a mirar las frutillas y otras partes del huerto comunitario.
             
              Keren no llegó. Alone sí. También otra señora muy simpática (Danit) , la mamá del Danel y otras personas que aún no conozco. Alone trajo más cascaras de huevos para ponerle a las frutillas. Vi como cosechaba algunas yerbas y  unos ajíes, también vimos con la señora simpática los gusanos del humus. Alone regalo dos berenjenas negras y dos blancas. Le pregunté si podía sacarle las semillas y plantarlas. Me explicó que hay personas que han desarrollado, que se han hecho expertas en las semillas para garantizar una buena cosecha. Le conté que me conseguí semillas en la tienda de especias y que las planté no más, y que están creciendo: choclo, poroto de soja, maravilla y cilandro. Aunque el cilantro, como le decimos nosotros,  no ha germinado.

Domingo 26 de Julio

              El jardín es multicolor como un arcoíris:  orgasmo entre la lluvia y el sol. Y hay veces  en que la lluvia es tormentosa, y azota al jardín con su furia.

miércoles 2 de junio de 2010

Sigamos




Lunes, 15/6/09

              Creo que ya me sé los nombres de todo los niños. Me ha tocado sentarme en dos diferentes mesas así que puedo asociar perfectamente sus caras con sus nombres y el lugar en que se sientan. En la mesa de Jai (hoy tampoco estuvo) nos sentamos Ron, Assaf, Omri, Roxana (se dedica al cuidado de Ron porque dicen que tiene un leve grado de autismo) Yehuda, Iotam, Daniel, Keren, Ofec y  Jai.

              En la mesa de Ilanit se sientan Ili, Shoam, Ema, Ester, Jonatan, Noah, Jazmin, Neta, Yali e Ilanit. En la mesa de Raavit se sientan, Noah, Rany, Ofir, Michael, Aya y Iuval. Creo que estos son todo los niños, aunque quizás se me olviden un par de nombres.
              Cuando los niños llegan en la mañana, tienen la opción de jugar libremente o de sumarse a una actividad guiada por un facilitador (amasar pan, pintar con acuarela o lapiz de cera de abeja o modelar con cera, o bien preparar el desayuno y poner la mesa). Por lo general juegan, luego se sientan a realizar la actividad, terminan y siguen jugando. Hoy me tocó sentarme a la mesa para pintar. Raavit me explicó cómo preparar el material: cortar la punta de las hojas (lo cual me pareció exagerado), meter la hoja en un pote con agua, poner la hoja mojada sobre una tabla de melamina para pintar, pasarle un pincel a los niños y pedirles que cada vez que  quieran cambiar de color deben lavar el pincel y luego coger el nuevo color. Luego, una vez terminada la pintura, ponerle nombre y colocar la tabla con la hoja en el carrito (el carrito es un caja rectangular  de madera dispuesta verticalmente, con ruedas. Las tablas van colocadas como bandejas (similar a los carros de comida de los aviones o a un horno). Varios niños se acercaron a pintar. Esa mañana también apareció otra chica, se sentó con material para bordar. Ningun niño se le acercó. Creo que también estaba a prueba.

              Luego vino el ritual del desayuno, luego jugamos en el patio, luego el ritual del cuento, luego el almuerzo, luego juego en el patio, luego preparar los colchones para la siesta de quienes se quedan por la tarde, ya están llegando algunas madres y padres a recoger a sus peques son como las una y media de la tarde. La madre de Ester me pregunta que quién soy y que qué hago aquí o si es que voy a trabajar en el jardín, le digo qué si (esta conversación fue en hebreo, por lo que no puedo asegurar que lo que me preguntará es lo que he dicho que me ha preguntado). Más tarde, Ilanit me comentó que los padres empezaron a meter bulla y preguntar que quién era yo, que de dónde era, que qué onda conmigo. Me dijo que si me volvían preguntar les dijera que estaba en un periodo de prueba.

              He tratado de encontrar información sobre el método Waldorf en internet, no hay mucho material. Sin embargo dí con un sitio llamado Waldorf Watch, que es la pagina de un tipo que vivió gran parte de su vida envuelto en el ambiente Waldorf y se muestra como un detractor del sistema, especialmente debido al misticismo implícito en la Antroposofía y la creencia en vidas pasadas y futuras por parte de los seres humanos, explica por ahí que la idea de Steiner es fomentar la evolución del alma-espíritu de las personas para que avancen hacia la gran alma cósmica, creo, o algo así. Si bien la Antroposofía me parece una importante fuente de saber, me incomoda el espíritu sectario y New age que posee, me perturban los espíritus que creen ser libres y andan por ahí mendigando la  aceptación del gurú de turno. Me da la impresión de que una carencia enorme rige la voluntad de las personas que buscan en estás religiones alternativas la salida o apertura, nuevamente, a la salvación. Esa carencia, sin embargo, es el material a modelar en las nuevas generaciones, de ahí parte de mi interés en jugar con los niños y buscar en ellos, en sus corazones, los posibles planes de fuga aún no enunciados.


Viernes, 16/6/09

              Jai me pidió que nos encontráramos en el jardín para finiquitar el contrato de trabajo. Básicamente me informó que él paga a sus trabajadores los mejores sueldos del mercado pues entiende que el trabajo es pesado y desea que la gente venga contenta a trabajar. Disque el sueldo que recibiré equivale al de una persona con al menos cinco años de experiencia trabajando el doble de las horas que me ha asignado.

              Como si fuera poco, me informó que desea que me encargue de Ron, un niño diagnosticado con PDD (cierto grado de autismo). Debo brindarle especial atención y preocuparme de desarrollar sus habilidades sociales y no dejarlo divagar mucho, me ha dicho la madre. A mi Juicio, Ron es un niño como los demás salvo que un poco “volao” (distraído, ensimismado a ratos).

Domingo, 21/6/09

              Jugué con Ron todo el día. Cuando me dedico al cuidado especial de Ron,  no debo realizar las labores que el resto de mis compañeros realiza en el Jardín. Como comentaba, me han pedido que desarrolle el sentido social de Ron y ayudarlo a interactuar con los demás niños, y no dejarlo divagar (se pone a hablar cabezas de pescado -dicen- o a decir rrrrrrrrrrrrrrrrr).

              En la mañana lo ayudé a cortar pepinos para la ensalada, traté de hacerle notar que el trabajo que está realizando es para el bien de todos, preguntándole quién se va a comer esta ensalada o para quién la estamos preparando, de esta forma pienso que él se creará la noción de estar haciendo algo no sólo para él, sino que para todos los demás. También jugamos en el patio, preparamos una torta y lo vi interactuar con otros niños. Cuando lo veo jugar con los demás no lo interrumpo, lo dejo y lo miro de lejos. Cuando veo que se queda solo me le acerco y trato entrar en su “ser” mirándolo a los ojos para ir  bajándolo sutilmente si es que anda volando. No me gusta mucho hacer esto, creo que debiese volar con él y tratar de que el me bajase a mí. Me da la impresión que si logramos intercambiar los roles puede que ayude a tomar conciencia del prójimo y sus necesidades. Pero bueno, entendamos que yo no soy ningún experto en estos asuntos y que me dejo llevar por mis instintos y unas cuantas lecturas educativas sobre la “patología” que aqueja a Ron.
Su madre, Tali, llegó a buscarlo y nos fuimos hasta su casa para conocer donde vive y de este modo poder ir a dejarlo los otros días. Me he hecho un perfil de su madre también.

Viernes, 3 de Julio

              He perdido al periodicidad con la que comencé este diario. Quizá el cansancio o el tedio. Mi vida cotidiana y sus vaivenes. Mi Hijo Emilio ya tiene un mes. Llora la mitad del día y la otra mitad lo duerme. La Avital anda como zombie, muy cansada. Amamantar es una labor que demanda mucha energía por parte de la madre, y si bien ella es muy poderosa, se nota que anda exhausta por la vida. Además, no habiendo disfrutado de un prenatal y un posnatal, es admirable ver como sigue echándole pa delante, sin quejarse y haciendo sus mayores esfuerzos para que nuestro clan  ande tiki taka. Yo por mi parte, trato de ayudarle con el niño lo más que puedo. La mejor forma es sacándoselo de encima para darle un respiro. Así que parto con él a caminar con los 30 grados de calor a la asombra que hacen en esta ciudad. Todo me suda, pero cuando el niño para de llorar todo es primavera, corre el viento y me refresca las ganas todas.

              Ayer nos visito una amiga de una amiga de Avital. Después de mucho tiempo sin verse volvieron a encontrarse por cosas del azar o la casualidad si es que existe o mejor dicho, las circunstancias de la vida las encontraron. Resulta que Keren es la encargada de un proyecto de huerta urbana a pocos minutos de nuestra casa. La municipalidad les ha cedido un terrero donde alrededor de 100 familias cultivan vegetales, yerbas, arboles, flores, etc, etc. Hay un área común y parcelas privadas de 1x3 metros. Conversamos sobre el proyecto y quedamos para el lunes siguiente a eso de las 17:30, cuando el calor haya mermado. Lo rico es que ella basa sus métodos en la Permacultura, y argumenta que  le gusta trabajar la tierra en  conjunto con otras personas para establecer lazos.

              Quiero comentar dos aspectos muy importantes para mí antes de continuar. Deseo hacer notar, sobre todo por lo increíble, aunque a estas alturas ya no tanto, pues los que me conocen bien saben algo de cómo mi vida va modelándose en base a mis más sinceros deseos, al amor por el prójimo y mi mismo, el obrar por instinto hacia lo que considero beneficioso para mi y los demás, la certeza divina de que el mundo exterior y mi mundo interior son el mismo. Resulta asombroso el hecho de que en menos de un mes de haber llegado a Tierra Santa (es Santa porque aquí lo que deseas de corazón se vuelve realidad) me encuentre trabajando en un jardín infantil antroposófico y pronto a sumarme a una iniciativa de permacultura urbana. De hecho, el valor semántico de la palabra jardinero, tanto en hebreo (ganán) como en español, aluden a estos dos roles que de un tiempo a esta parte, se han transformado en el núcleo de mis intereses y actividades. Destacando el efecto mágico premonitorio del propio título de este diario.

              En el jardín va todo muy bien. Los niños me demuestran su amor y yo les correspondo. Jugar en serio es realmente bueno para el espíritu, sumergirse en la  infancia es algo que para los adultos está vetado por las leyes y la moral patriarcal. Es una herejía declarada. Ser niño es algo que ha de ser superado, es menester crecer para trabajar; así rezan los códigos de la adultocracia.

              El miércoles fuimos a jugar con los chicos al jardín de juegos del parque, los miércoles es día de pic nic. Salimos todos del jardín muy enchulados con gorros, sombreros, mucho bloqueador solar, agua, frutas, galletas, verduras y panecillos. Un par de chales para echar al piso y preparar el cocaví (revise la etimología de esta bella palabra). Jugamos un buen rato y lo pasamos muy bien.
Jonatan es uno de los más pequeños -si no el más pequeño- del jardín. Lo vi sentado bajo la escalera de un gran refalín (cinco veces su cuerpo) mirando a los demás subir. Me le acerqué y le pregunté si quería subir y me miró con cara de sí pero no. Le dije que subiera, que yo lo ayudaba, se lo repetí una dos tres cuatro veces, se acercó y volvió a sentarse, volví a insistir, le dije que tranqui que era muy fácil, que una mano aquí, la otra al lado, un pie aquí, el otro al lado (véanse las instrucciones para subir escaleras con la que los cronopios aprenden), se armo de valor y empezó, a la mitad quiso bajarse, le dije que no que vamos que ya estaba arriba, le pedí a Ron que justamente estaba arriba que lo recibiera y Jonatan continuó subiendo hasta que llegó. Finalmente se lanzó por el súper refalín. Después de un rato volvimos a cruzarnos. Me miró a los ojos como queriendo decirme algo muy importante, abrí mis abrazos y corrió a abrazarme. Luego se lo comenté a su abuela cuando llegó a buscarlo y no le causo mucha impresión, mientras que a mí, me emocionó tantísimo verlo  contento y feliz.

 
CopyLeft 2010 Ultra Salvaje Diario de un jardinero